

Esta mañana fue difícil, me levante a las 6 y media, me senté en la cama y sentí lo helado del piso, mi cuerpo todavía estaba adormecido, rápidamente salté de la cama y me metí a la ducha, después de un par de minutos salí renovado con un ligero aire a que me podía comer al mundo, de prisa me vestí, me puse mi mejor pantalón, mis zapatos y agarre mi mochila en la que llevo mi billetera unos abrigos para pasar el frío, lapiceros mi música y demás.
Relajado salgo de prisa, camino 8 largos minutos hacia el paradero, son las 7:15 de la mañana, por el camino observo cómo se empiezan abrir los primeros negocios en mi barrio, veo claramente las dos caras de la moneda de los limeños, por un lado mi casa residencial en la Molina alejada de todo bullicio propia de la jungla de la ciudad, y por otro lado las personas procedentes de musa que son personas muy pobres, pero viven con nosotros y sin ellos que nos lleven nuestros víveres a nuestras casas no sería lo mismo.
Llego al paradero y de inmediato me trepo en la primera combi que veo, pesadamente caigo en el sueño corto mientras que llegó a la avenida la Molina mi primer paradero en mi doble travesía para llegar a Miraflores, apenas salgo del primer combi subo en la S micro que me llevara desde la Molina hasta Miraflores.
Esa mañana me levante muy cansado porque me quede dormido en el carro y casi me paso, me baje del carro sin pagar y camine otros 8 minutos más hasta llegar a mi destino final, un restaurante al que le tengo mucho cariño de nombre IRASHAI, nunca imagine que sería como mi segundo hijo, apenas llego y la niña Fernandita me abre la puerta, ella siempre sonriéndome, entro deprisa llevo puesto mi s audífonos para no escuchar y trabajar más rápido, el agua ya esta hirviendo, yo rápidamente voy picando las verduras para la ensalada mientras espero que el agua este lo suficientemente caliente como para que la sopa salga deliciosa, voy pelando, picando, rayando y tomando desayuno, esta casi todo listo y de pronto baja mi amor, mi reina trabaja conmigo, me ayuda a servir y a cobrar, se le ve hermosa con su mandil de mesera, mi reina es demasiado linda para ser mesera por eso que todos le hacen caso, yo por mi parte sigo trabajando sirviendo la sopa tan rica que me salió.
No hay comentarios:
Publicar un comentario