
Luciano Méndez, se despertó de noche, ese día soñó con esperar al famoso revolucionario García Calderón, y sobre él un águila descendía de las alturas y se postraba en su ventana mirándolo fijamente mientras le hablaba del futuro. Al despertar se sintió afligido por el anuncio del ave, pero siguió con su vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario